Termina el año 2011, la gente celebra en las calles, un año más cerca de nuestra destrucción, no parece algo que haya que celebrar.
Mientras la gente festeja, en el mundo: matanzas indiscriminadas de civiles, cambios del poder, desarrollo de armas, leyes que coartan la libertad en Internet. No parece que haya algo que celebrar.
Vivimos tan inmersos, tan hundidos en nuestro pequeño entorno que olvidamos que: en vez de pedir dinero, suerte, salud y amor para el próximo año, podríamos realmente hacer algo para mejorar nuestra convivencia mundial, proteger nuestro planeta de la contaminación, destruir las barreras ideológicas y religiosas que nos dividen. Estoy seguro que si hiciéramos lo anterior, no necesitaríamos desear tanto.
Espero que este año algunas conciencias cambien y busquen paz.
Que tengan un provechoso, apacible y renovador año 2012.
Le Derp
2012-01-01